23 November 2012

Corruptos Sin Fronteras


Basta ya de buscar chivos expiatorios. El país está como está porque la gente se ha acomodado y no se trabaja lo suficientemente duro. Lo dicen los que saben: hay que recortar, esto no es jauja. Tantos años dale que te pego con el todo gratis pasan, paradójicamente, factura: educación, sanidad, transporte público, todo tirado de precio. Oigan, el dinero no crece de los árboles. Antes con las pesetas quizá, no digo que no ya que al imprimirse en casa a saber quién lo gestionaba -y bien felices que estábamos. Pero con el Euro, no. El dinero es el que es y no hay más de donde rascar. Toca remangarse y currar más. Menos cafelitos y más esfuerzo real.


Sin embargo, preguntas en la calle y ahora resulta que la culpa es de la corrupción. Los corruptos. Resulta que todos meten la zarpa en la caja y esa es la madre de todos los pecados. Y no señores, no. Eso no es así. La corrupción siempre ha sido un rasgo distintivo de nuestra hermosa piel de toro tan banderilleada ahora por tantos oportunistas y economistas de taberna.

Había corrupción, por ejemplo, a principios de los noventa, y bien que nos llevamos los Juegos Olímpicos y fueron un exitazo. Y más adelante también había corrupción mientras el Madriz y el Barça ganaban Copas de Europa -Champions las llaman ahora los muy pedorros- y había trabajo a espuertas en la construcción, turismo y, bueno, mucho más sectores. Y nadie se quejaba. O sea, sí, se quejaban los cuatro mojigatos de siempre, la gente que no sabe disfrutar de la vida sin meterse con nadie. Pero la corrupción estaba allí y a nadie le interesaba patear avisperos porque primero hay que pegar la patada y luego salir cagando leches. Y eso cansa. Un esfuerzo inútil por un quítame allá una calderilla. Todo el mundo miraba para otro lado. La corrupción estaba entre nosotros como las tapas, el fútbol, el sol o los toros. Y los que denunciaban eran -y son- en el fondo envidiosos que se lamentan de no poder hacer lo mismo.

Es más, hay casos donde ha habido pruebas contundentes: correos, grabaciones, notas, soplos, testimonios. Compras de partidos, mira qué terreno para tu cuñado, qué traje más chulo llevas. Todo tipo de ejemplos tangibles como para empapelar al personal y, al final, no ha pasado nada. España es así: no passsa nada.

Por lo tanto, no queramos ahora cambiar las cosas que llevan funcionan de toda la vida. Qué necesidad hay de anquilosar la Justicia con historias y cuentos chinos para dañar algo que es ya tradición patria. Está en nuestro ADN rojigualdo.

Lamentablemente, insisto, hay gente que no se entera. Estamos en 2012, España está hecha unos zorros y antes de hacer autocrítica para algunos es más fácil mirar hacia arriba, a nuestros líderes, a nuestras instituciones, y decir: bah, son estos, que roban, que corrompen todo. Es gente que, con mala fe, olvida que nuestra identidad nacional -no se rían, joder- está intrínsecamente ligada a la corrupción, al mangoneo, a meter el cazo en el arcón de los impuestos. Si quitamos eso cambiaría toda nuestra idiosincrasia, nuestro carácter. Luchar contra la corrupción es ir contra nuestra propia naturaleza. Igual nos convertimos en una especie de Suecia soleada. Qué tétrico.

Lo peor es que estos hippies del buenrollismo encima se crecen: no faltan flauteros -yayo, perro, lo que sean- que aprovechan para pedir repúblicas, elecciones y demás sandeces basándose en que los culpables de todo son los poderosos, que no siguen las reglas. Los políticos, la Casa Real, los empresarios. Todos culpables. Rediós, qué ganas de desestabilizar al país.

Basta ya, hombre, basta. La corrupción no es más que la picaresca aplicada al monedero. Si la picaresca le cae bien a todo el mundo -uy, qué espabilado, un gol con la mano- ¿por qué tanta bronca con la corrupción?

Pero no todo son quejas: yo sí aporto soluciones. Para relajar la presión sobre este asunto y poder centrarnos en lo que de verdad importa -Merkel, Mourinho, los inmigrantes- voy a montar una ONG. La idea es muy sencilla: hacerle un lavado de imagen a la corrupción como un elemento castizo tan de casa como el fuet, el albariño, la paella y tantas otras cosas que no enumero porque la idea ya se ha entendido y son muchas Comunidades Autónomas -ojo, no vaya a parecer que señalo a regiones concretas porque no es para nada la idea, igual de corrupto es un extremeño que un andaluz aunque hay que admitir que en el Levante sí son profesionales del tema; ¡qué orgullo de terreta!

Así nace Corruptos Sin Fronteras, una organización cuya meta será acoger a todos aquellos individuos acusados premeditada e injustamente -o justamente, qué más da- de saquear arcas públicas o privadas pasándose la ley por el canalillo. De paso, aprovecharemos para hacer campañas en defensa de la corrupción:  "tú también lo harías, no mientas", "denunciar es envidiar", "caben muchas manos en la saca, anímate" o "tu jefe es corrupto: por algo es tu jefe y tú un puto currela".

Para que el lavado de imagen sea incluso más efectivo vamos a ser la única ONG que no pide fondos a contribuyentes, empresas u órganos públicos. No. Cero. En Corruptos Sin Fronteras predicamos con el ejemplo y, sin necesidad de andar mendigando, nos nutrimos de fondos a nuestro aire gracias a organismos locales, provinciales, autonómicos, nacionales, europeos y a la empresa del cuñado de uno de nuestros asociados que tiene unos terrenos en la Manga del Mar Menor.

Eso sí, si alguien insiste, sí admitiremos donativos.
Sin factura, sin recibo y en billetes pequeños.

4 comments:

  1. Yo creo que la culpa de la crisis no es de la corrupción ni de la falta de trabajo de los españoles, aunque todo afecta. Es verdad que los líderes autonómicos han hecho lo que han querido, gastándose el dinero donde no debían. Ya sabes, F1, aeropuertos, AVE,... pero hay algo más en este sistema que no funciona y de lo que no tenemos la culpa. Llámalo Merkel, llámalo capitalismo, no lo se, échale un ojo a este artículo de Vicenç Navarro http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2012/10/30/la-estafa-de-la-deuda-publica/

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  2. Hola Xavi,

    Gracias por pasarte y dejarme un enlace como el de Vicenç Navarro. La estafa nos la estamos comiendo todos con patatas.

    Intento ceñirme a un máximo de página y media por entrada. Como un día me levante con la tecla caliente y hable de las que son, desde mi punto de vista, las causas de la crisis, igual me sale un libro de tapa dura.

    Hoy tocaba atizarle al tema de la corrupción. Es una parte importante de la crisis en España, va de la mano de su gran amiga, la impunidad, y tengo la humilde teoría de que sin tanto mamoneo el país habría tenido más credibilidad y más confianza para capear el temporal.

    Sin embargo, esta web no tiene fecha de caducidad así que no te quepa duda de que algunos de los temas que mencionas de pasada (banca alemana, capitalismo) y otros (políticas de corto plazo, políticas de voto, economías basadas en deuda, Europa de dos o tres velocidades, diferencias culturales entre regiones y países), todos esos temas supongo que irán cayendo por aquí, siempre bajo mi alegre punto de vista.

    Un abrazo,

    S. C.

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  3. Amén, aunque Stepi podríamos inflar un poco las facturas para que la ONG nos salga "rentable" jajaja.

    H

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  4. Jajaja, tranquilo, ya verás cómo encontramos muchas maneras de hacerla muy rentable...

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